¿Por qué la fotografía? Porque me ha colocado en el sitio adecuado.

No imagino una mejor primera toma de contacto. Las ampliadoras caseras que mi abuelo construía desmontando máquinas fotográficas me descubrieron una disciplina que no investigaría hasta años más tarde.

Fue la necesidad de encontrar un trabajo que ofreciera cada día experiencias diferentes la que ejerció el mayor impulso para plantearme ser fotógrafo. Entre 2003 y 2005 cursé mis estudios en IVASFOT, Instituto Vasco de Fotografía, donde mi compañero de profesión Carlos Hernández se convirtió en un impulso clave para mis primeros pasos, y donde, a posteriori, volví como profesor y expuse mi primera serie enmarcada: ‘Izarra’-‘Fábrica’.
Posteriormente, complemento esta formación con la de diseño gráfico (2008-2009) y con talleres de perfeccionamiento en disciplinas como retoque creativo, de la mano de Ruth Rovirosa, o puesta en escena, con Eugenio Recuenco o Paco Peregrín.

Todo cambia cuando me traslado del País Vasco a Madrid. Tras un taller con Jesús Alonso, decido trabajar mi portfolio y remitírselo, y un 24 de diciembre recibo su llamada. Dos días después, me incorporo a su equipo, una auténtica segunda escuela donde mi cámara ha seguido asentándose, principalmente, en la imagen interiorista. Entre mis trabajos, están los realizados para marcas como Converse, O’Neill, Vodafone o Viña Alcorta, además de encargos para
el grupo hotelero Accor o El Lodge (Sierra Nevada).
 
Esta profesión ofrece retos constantes. Y muchas preguntas que responder. Pero, en definitiva, quizás solo cabe hacerme una. ¿Por qué la fotografía?

Porque, tras la cámara, siempre me siento en el sitio adecuado.

Texto: David Mangana


Why photography? Because it has taken me to the right place.

I cannot imagine a better first contact. The home enlargers that my grandfather used to build when dismantling cameras opened me up to a discipline that I would not investigate until years later.

It was the need to find a job that would offer different experiences every day what made me become a photographer. Between 2003 and 2005 I studied in IVASFOT, the Basque Photography Institute, where my colleague Carlos Hernández became a key inspiration for my first steps, and where, afterwards, I returned as a teacher and I displayed my first framed series: “Izarra –Factory”. Afterwards, I studied graphic design (2008-2009) and took professional development workshops in disciplines such as creative retouching, by Ruth Rovirosa, or staging, with Eugenio Recuenco or Paco Peregrín.

Everything changed when I moved from the Basque Country to Madrid. After a workshop with Jesus Alonso, I decided to work on my portfolio and to send it to him, and one day, such as, on December 24 I received his call. Two days later, I joined his team, an authentic second school where my camera has continued to settle, mainly, in the interior image. Among my photography works are those made for brands such as Converse, O'Neill, Vodafone or Viña Alcorta, as well as other works for The Accor hotel group or El Lodge (Sierra Nevada).

This profession offers me constant challenges. And many questions to answer. But, in short, maybe I can only ask one. Why photography? Because, behind the camera, I always sit in the right place.

Text: David Mangana